La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o senil es una patología cada vez más frecuente en nuestro medio debido al envejecimiento de la población.
Por esto hemos puesto en marcha una unidad para el cuidado de las personas que presentan esta enfermedad.
La DMAE es una enfermedad que origina la pérdida de la visión central y que se presenta de dos maneras: DMAE seca o atrófica y DMAE húmeda o exudativa.
La DMAE seca va a generar una pérdida de la visión central por atrofia progresiva de la macula pero lo va a hacer de una manera lenta, tras años de evolución. En la DMAE seca no existe un tratamiento curativo pero parece que el aporte de determinados complejos con antioxidantes ralentiza su evolución. Es importante el control de los pacientes con DMAE seca puesto que alguno de ellos puede desarrollar la forma agresiva de la enfermedad: DMAE húmeda o exudativa. En la unidad de DMAE realizamos seguimiento mediante técnicas de imagen OCT, AFG e ICG ya que de un diagnóstico precoz de esta complicación depende en gran medida el éxito de los tratamientos.
La DMAE húmeda o exudativa va a generar, en poco tiempo, la pérdida de la visión por la aparición de una mancha y de distorsión en la visión central. En esta forma de DMAE aparecen por debajo de la retina unos complejos neovasculares denominados "membranas", estos complejos neovasculares van a dar lugar a hemorragias y a escape de fluidos que van a lesionar la macula. Mediante AFG, ICG y OCT se detectan estas membranas. El objetivo del tratamiento es conseguir el cierre precoz de estos complejos neovasculares, de esta manera se frena el deterioro de la visión en la mayoría de los casos y en ocasiones se consigue mejorar la visión de partida.
Tratamientos disponibles para la DMAE
En nuestra clínica disponemos de todos los tratamientos disponibles en la actualidad para el tratamiento de la DMAE húmeda contando además con una amplia experiencia tras miles de casos tratados.
Laser Argon
Consiste en la aplicación de un láser térmico que produce el cierre de la membrana neovascular al generar una quemadura. Dado que produce una importante cicatriz en el tejido retiniano tratado este tratamiento en la actualidad sólo se utiliza si la membrana neovascular se encuentra alejada del centro de la macula (fóvea).
Termoterapia Transpupilar con Laser de Diodo
Consiste en aplicar un láser de diodo no térmico que, sin generar quemadura, calienta la coroides dando lugar a la formación de radicales libres que cierran los capilares que conforman la membrana neovascular. Hoy en día es un tratamiento en desuso ya que existen alternativas terapéuticas más eficaces.
Terapia Fotodinámica con Visudyne
Es hoy por hoy, el tratamiento del que se tiene más experiencia para las formas húmedas de la DMAE. El visudyne es un fármaco fotosensible que se inyecta en una vena periférica, este fármaco se acumula a nivel de la membrana neovascular; cuando la concentración del fármaco es máxima se aplica un láser que va a producir la activación del visudyne existente en el interior de la membrana neovascular. Cuando el fármaco se activa genera la lesión de los vasos de la membrana por formación de pequeños trombos en su interior. De esta manera se cierra la membrana sin producir lesión en la retina sana. La finalidad de este tratamiento es preservar la visión aunque en la mayoría de las ocasiones, a pesar del tratamiento, la visión disminuye pero eso sí, en menor grado que lo haría sin tratamiento. Normalmente se precisan varias sesiones de tratamiento que deben espaciarse un tiempo de 2-3 meses.
Nuevos fármacos antiangiogénicos (anti VEGF) macugen, lucentis y avastin
Son medicamentos de reciente aparición que han supuesto una gran revolución en el tratamiento de la degeneración macular exudativa o húmeda. Se ha comprobado que en la DMAE húmeda existe un incremento en la producción de una sustancia llamada factor de crecimiento endotelial (VEGF) que es la culpable del crecimiento, persistencia y reaperturas de los neovasos en la DMAE y en otras enfermedades de la retina. Los fármacos anti -VEGF son anticuerpos que bloquean la acción del VEGF. Con este tratamiento la pérdida de la visión se frena en el 90 % de los pacientes y se consiguen mejorías de la visión en 1 de cada 3 pacientes tratados. El tratamiento consiste en varias inyecciones intraoculares (habitualmente 3 distanciadas 1 mes) que se realizan en quirófano de forma completamente indolora tras preparar el ojo con unas gotas de anestésico y antibiótico.
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